En 1839 Gustav Rose, un geólogo alemán, hizo el descubrimiento, en los Montes Urales de Rusia del Perovskitam, un mineral con unas sorprendentes cualidades. Concretamente se encuadra en el cuarto grupo, aquel que recoge los óxidos, y está considerado como raro en la corteza del planeta. Por definición estamos ante un trióxido de titanio y de calcio, lo que se podría definir como CaTiO3.

Su nombre no viene dado por el descubridor, sino pero el nombre de un famoso minerólogo del país antiguamente soviético llamado L.A. Perovski

Desde su descubrimiento este mineral se ha utilizado para mejorar los paneles solares, ya que una de las características de la Perovskita es que puede convertir la luz en electricidad y es capaz de absorber luz en menos cantidad de material, por ejemplo antes para un panel solar de silicio se utilizaban materiales de 180 micrómetros de espesor, con la perovskita tan solo es necesario 1 micrómetro para absorber la misma cantidad de luz.

Revista Nature, hace unas semanas, publicó un estudio, hecho en la Universidad de Oulu, Finlandia, donde afirman que las conexiones que utilicen este mineral podrían ser hasta 1000 veces mas rápidas. Los científicos afirman que han descubierto una habilidad del mineral que permite utilizar el espectro de los teraherzios para transferir datos a través de ondas de luz de una lampara halógena.

“Desafortunadamente, tendremos que esperar al menos 10 años hasta que esté listo comercialmente de acuerdo con los autores. Cuando llegue ese momento, esto podría presentar un cambio radical en la informática y la comunicación.” Trevor Nace, geólogo y fundador de la revista Science Trends.

Los investigadores también creen que este tipo de material, con el tiempo, podría ser utilizado en dispositivos móviles, como complemento a las baterías para mejorar la eficiencia energética y reducir los ciclos de recarga, o bien, un día, crear unidades de explotación multi-energía que incluso puede hacer obsoletas las actuales baterías para los pequeños dispositivos.