Gracias a la Startup Looking Glass, la posibilidad de controlar hologramas sin el uso de gafas externas esta mas cerca. HoloPlayer One nos permite, a través de unos haces de luces reflectados en una pantalla, controlar una imagen 3D con todo lujo de detalles e incluso interactuar con ella.

Este dispositivo consiste en una pantalla desplegable en forma de atril que muestra contenido virtual en tres dimensiones. Recibe la señal desde el ordenador, previamente conectado, o del procesador dependiendo del modelo, y se reproduce. Después un panel LCD envía la imagen sobre una pantalla sobre la que el contenido rebota dos veces: una desde el lugar de origen y otra por el rebote de la misma sobre un panel retroreflectivo. El resultado es que desde el otro lado del cristal ves una imagen en los tres planos siempre que estés dentro de un rango de 50 grados desde el dispositivo.

La pantalla incluye en la parte frontal dos cámaras que captan el movimiento del usuario. Esta información se interpreta con la imagen proyectada y actúa en consonancia, girando o activando el elemento en cuestión. Aunque la pantalla de HPO tiene una resolución aceptable, el usuario no vera una imagen nítida y brillante, esto sucede porque la pantalla se refleja en 32 planos de profundidad diferente, lo que aporta una resolución efectiva de 267×480 para la imagen en 3D.

Hay dos versiones en el mercado, una que se puede plegar y llevar fácilmente que requiere de una conexión HDMI, es decir dependiente de un ordenador, con un precio de 730 euros y luego la versión premium que incluye un procesador Intel Core i7 que funciona independientemente de un PC que alcanza sin problemas los 2.500 euros.